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22 de noviembre de 2009

LA PELÍCULA

Entonces imaginé que mi vida cambiaba, dejé por un segundo de pensar en las cosas que me rodean, me pregunté dónde estaré al paso de algunos años, pensé también en quién podría estar acompañándome en ese momento… Dejé de vivir unos segundos de “mi actualidad” para respirar tu aroma de la mañana, para escuchar tu voz saludando por teléfono o para estrechar tu mano mientras camino.

Dejé de pensar de saludar al señor que barre las calles por la tarde, ese que por un motivo y otro decidió cambiar de horario y no cubrir mi calle mientras yo dormía aún, tal y como lo hacía el barrendero anterior… Al que jamás vi y siempre supe que existía porque no había ni una sola hoja en la cuneta, aquél que una ocasión decidió llevarse el sillón desechado, del que me habló mi vecina un día después.

Dejé de caminar para ver a los tipos que no descansan de reparar muebles, a los que veo a toda hora lijando y barnizando… Aunque venga de tomar un café, una cerveza, no importa qué, siempre están ahí… De los que la única cosa que quiero saber es cuál de ellos molestó a una de mis hermanas al pasar, cosa que al descubrir tampoco sé a dónde me llevará.

Dejé de planear tomar el microbús vacío para tomar el penúltimo asiento, el que me garantiza viajar solo y me da la comodidad de ver a todo el que sube o baja, el que alimenta mi síndrome de persecución, el que me hace sentir que hay un espacio que no quiero afrontar, el que me hace ver y desear cerrar los ojos simulando que voy dormido.

Quise pensar en qué sucederá cuando el tiempo confirme que lo perdí todo. Quise pensar en qué pasará cuando te vea a los ojos y sea capaz de pronunciar un “jamás dejé de amarte”. Desee imaginar tu rostro, traté de sentir que te conocía de nuevo, pero aún así no supe descifrar si sonreirías complacida o voltearías diciendo “no digás eso, todo va estar bien…”

Jamás entendí que cosa buena puedo lograr en medio de este vacío. En el que solo anhelo tu abrazo. En el que solo veo tu rostro. En el que independientemente que decida vivir “el presente” o pensar en “el futuro” estás…
No se lo digás a esa mujer que trata de ganarse mi corazón… Ese al que renuncié cuando dije “si es lo que ambos queremos, que sea así…”

Mi cama tiene una cita más, el desorden en la recamara es inminente pero no deseo en lo absoluto reparar nada… Algo en mi interior desea que todo siga su rumbo, que las manchas que hago con las viejas latas de spray vayan tapando con sobras al pasado que yace sobre la pared mal pintada… Que por algún extraño motivo desee despertar a preparar el desayuno pensando en más que “un café”. Que la vida me regale suficientes fuerzas para no temerle a la mañana que entra por la ventana que había decidido tapar con un paño oscuro para no ver cómo luce la puta cama vacía… Tan parecida a mí.

Jorge Merino [CAFÉ]
"Cartas para que leas a solas y digás que sentís lo mismo"
¿La película...? "una comedia que te deja sin ganas de reír por un momento y te hace agradecer por el presente, porque el pasado no se resuelve con nada, ni con cien mil cafés a solas y el futuro no te deja saber cuántos faltan por tomar acompañado... El último, ese si se con quién será...

2 comentarios:

Ellie dijo...

Te sigo leyendo :) gracias totales por publicar!!!

Jorge A Merino dijo...

Gracias....... Totales juju! :D


(C)

COFFEE TIME